David Cano Martinez,
Socio de Afi y director general de Afi Inversiones Globales, SGIIC
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Salvo sorpresa en la parte final del año, 2025 se va a saldar con un cumplimiento de las expectativas de crecimiento del PIB mundial que había a principio del ejercicio. Es decir, la economía se va a expandir a una tasa del 3,0%, lo que implica una ligera desaceleración adicional respecto a lo observado en los últimos tres años. No es normal un entorno de crecimiento global tan estable en un período tan prolongado de tiempo. Y menos aún si tenemos en cuenta la amplia lista de efectos distorsionadores observados en estos últimos años y que han hecho temer, en varias ocasiones, una intensa desaceleración e, incluso, una recesión.

Este año tuvimos uno de esos “momentos de riesgo”, en concreto, el asociado al anuncio de aranceles por parte de la Administración Trump a principio de abril. A partir de ahí comenzó una serie de recortes de previsión de crecimiento del PIB, en especial para EE.UU., acompañada de una intensa corrección de los mercados bursátiles. Pasados seis meses desde entonces, las noticias son relativamente favorables. El grueso del recorte de previsiones ha sido revertido, por lo que, como decíamos al principio, parece que se va a cumplir la expectativa de crecimiento manejada hace un año.

Tras el titular “el mundo crece al 3,0%, tal y como se esperaba”, se esconde una importante divergencia entre bloques. India es la economía más dinámica, con un 6,5%, seguida de China, con un avance ligeramente inferior al 5,0%. En este segundo caso no se ha materializado una aceleración de la ralentización asociada a riesgos como la burbuja inmobiliaria o el impacto de los aranceles por parte de EE.UU. El tercer motor es, precisamente, EE.UU. que consigue avanzar al 1,8%, lo que implica ser la economía que más se ralentiza respecto a 2024 (año en el que el PIB creció un 2,8%). Por último, los lastres siguen siendo otras grandes economías como el Reino Unido (+1,4%), Japón (1,1%, si bien se acelera respecto al 0,1% del pasado año) y la zona euro (+1,3%). En este último caso, las diferencias intra países también son significativas, con España avanzando al 2,9%, pero Alemania, Francia e Italia mostrando un muy débil crecimiento (0,2%, 0,7% y 0,4%, respectivamente).
Previsiones de crecimiento e inflación (Comisión Europea)

Respecto a la inflación, hemos asistido a la moderación esperada (del 4,0% al 3,0%). Ahora bien, se ha producido por una magnitud inferior a la anticipada ante la resistencia en EE.UU., muy condicionada por la entrada en vigor de los aranceles, que han tenido un claro impacto al alza, en especial, en los bienes. Es en la zona euro donde la inflación se ha situado en línea con lo esperado (2,0% desde abril) lo que ha permitido al BCE continuar con los recortes de tipos de interés, alcanzando un suelo en el 2,0%. Desde entonces, el Euribor 12 meses ha repuntado ligeramente (hasta la zona del 2,15%) constatando así las expectativas de que no habrá, salvo sorpresa negativa en el crecimiento, más recortes de tipos.
