Europa ha acelerado en los últimos años su apuesta por la transformación digital de la gestión del IVA y de la facturación electrónica. Con la iniciativa del IVA en la era digital (VAT in the Digital Age, ViDA), la Comisión Europea establece un marco común para modernizar los sistemas de facturación, reforzar la lucha contra el fraude fiscal y facilitar los intercambios transfronterizos.
España, que ya había avanzado en esta dirección con la Ley Crea y Crece y con el sistema VeriFactu, ha dado un paso decisivo con la publicación del anteproyecto de ley que inicia la adaptación del Proyecto ViDA al ordenamiento nacional.
La iniciativa del IVA en la era digital, también conocida como Proyecto ViDA, tiene tres pilares fundamentales: información digital en tiempo real y facturación electrónica; economía de plataformas; registro único del IVA (One-Stop-Shop).
El anteproyecto de ley, publicado el pasado 25 de noviembre, encaja estos objetivos en la normativa española, reforzando un proceso que ya se había puesto en marcha.
De manera paralela al desarrollo reglamentario de la factura electrónica obligatoria, España ha puesto en marcha el nuevo marco técnico que regula los sistemas informáticos de facturación (SIF). La fecha oficial de entrada en vigor para las personas jurídicas será el 1 de enero de 2027, mientras que la obligatoriedad para el resto de personas físicas comenzará el 1 de julio de 2027.
VeriFactu establece que cualquier software utilizado para emitir facturas debe garantizar la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los datos, generar un registro de eventos que documente toda la actividad del sistema, emitir facturas con una huella digital verificable (firma electrónica, hash o código QR) y permitir, si el contribuyente así lo desea, el suministro inmediato de dichos registros a la Agencia Tributaria.
La Ley Crea y Crece estableció la factura electrónica estructurada obligatoria en las transacciones B2B, pero su aplicación está pendiente de la aprobación de la orden ministerial definitiva.
Cuando la factura electrónica entre en vigor, todas las operaciones entre empresas deberán realizarse mediante facturas electrónicas estructuradas, se deberán utilizar canales interoperables y los plazos de aceptación y rechazo quedarán armonizados.
Aunque cada iniciativa responde a un origen distinto, todas avanzan hacia un mismo objetivo: construir un ecosistema de facturación totalmente digital, seguro y trazable.
El resultado que se conseguirá es un sistema en el que la factura electrónica será estructurada, trazable y verificable, tanto dentro de España como en el marco de las operaciones europeas.
Para las empresas esto significa menos duplicidad de datos, mayor automatización, reducción del riesgo fiscal y una integración más eficiente entre los procesos contables y fiscales.
La implantación simultánea de VeriFactu, la factura electrónica y el Proyecto ViDA supone un punto de inflexión para las organizaciones. Y aunque implica cambios relevantes, también abre la puerta a importantes mejoras operativas y de control.
Oportunidades empresariales: Automatización y eficiencia; mayor seguridad jurídica; impulso a la competitividad; y relación más ágil con la administración.
Desafíos para las empresas: Adaptación tecnológica; inversión y recursos; y gestión del cambio organizativo.
España está ya en la fase definitiva de transformación digital de la facturación electrónica. Con la llegada de VeriFactu, la futura factura electrónica obligatoria y la adaptación al Proyecto ViDA, las empresas afrontan un cambio profundo, pero también una oportunidad para modernizar sus procesos y reducir ineficiencias históricas.
El mensaje es claro: la clave es anticiparse. Prepararse ahora permitirá cumplir con la normativa, reducir riesgos y aprovechar los beneficios de una facturación digital, interoperable y segura.