Tickelia
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En España, las empresas dedican hasta 75 jornadas laborales al año únicamente al proceso de gestión de los gastos de empresa. La dependencia del papel y los procesos manuales convierte la liquidación en un cuello de botella financiero. La digitalización se presenta como la herramienta clave para reducir tiempos en más de un 75 %, evitar errores y garantizar el cumplimiento con la Agencia Tributaria.
La gestión tradicional de los gastos de empresa es, en esencia, lenta y poco eficiente. Cada nota de gasto requiere una media de 45 minutos entre creación, validación y contabilización. Si se multiplican estas cifras por una media de 800 gastos anuales, el resultado es alarmante: alrededor de 75 jornadas completas de trabajo destinadas a tareas administrativas que no generan valor añadido.
Además del tiempo, el coste humano es considerable. Empleados que deben recopilar tickets y facturas, responsables que revisan manualmente cada importe, y departamentos financieros obligados a introducir los datos en el ERP. Todo ello incrementa la probabilidad de errores, desde simples equivocaciones al teclear cifras hasta la validación de gastos duplicados, con el consiguiente riesgo de fraude interno.
La Agencia Tributaria (AEAT) exige que las empresas mantengan un control estricto de sus justificantes y registros contables, especialmente con sistemas como el Suministro Inmediato de Información (SII) y la entrada en vigor de Veri*Factu, que refuerza la trazabilidad de las facturas. En este contexto, un error humano o una demora en la contabilización puede derivar en sanciones, pérdida de deducciones fiscales y mayores cargas de trabajo en caso de inspección.
La seguridad y el cumplimiento normativo se convierten así en un desafío. Un proceso manual no solo ralentiza la operación, sino que expone a las compañías a incumplimientos técnicos, problemas de conservación de justificantes y dificultades de integración con los sistemas corporativos.
Digitalizar la liquidación de gastos implica transformar por completo el proceso: desde la captura del justificante hasta su contabilización automática en el ERP. La automatización permite reducir más de un 75 % del tiempo administrativo, eliminando el papel y las tareas repetitivas.
Con soluciones homologadas por la AEAT, como Tickelia, basta con realizar una fotografía del ticket desde el móvil para que un sistema de OCR e ICR extraiga automáticamente hasta 18 datos relevantes. El gasto se reporta en segundos, evitando errores manuales y facilitando su validación en tiempo real.
Los flujos de aprobación multinivel, configurables según la política interna, permiten detectar incumplimientos o duplicados antes de que lleguen a contabilidad. Además, la integración con el ERP asegura la liquidación y contabilización automática, conciliando tanto pagos en metálico como gastos con tarjetas corporativas.
La reducción de plazos en la liquidación no solo impacta en el ahorro de horas administrativas. También mejora el control financiero, refuerza la trazabilidad exigida por la normativa española y reduce la exposición a sanciones.
Otro aspecto clave es la recuperación del IVA, tanto nacional como internacional. Las soluciones digitales permiten automatizar este proceso y generar un ROI positivo desde el primer mes, gracias a modelos de éxito a comisión que aseguran el máximo porcentaje de devolución.
En un escenario donde las empresas buscan ser más ágiles y competitivas, minimizar los plazos en la liquidación de gastos se convierte en un objetivo estratégico. La transición hacia la digitalización no es solo una cuestión de eficiencia, sino de seguridad, cumplimiento normativo y sostenibilidad financiera.
Las organizaciones que adopten sistemas inteligentes para la gestión de gastos no solo reducirán drásticamente tiempos y costes, sino que también estarán mejor preparadas para un entorno regulatorio cada vez más exigente.