Las cualidades de los CFO para los próximos años

Cesce

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El CFO se ha convertido en una figura clave para cualquier empresa, gracias a la información tan valiosa que maneja y a las cualidades holísticas que tradicionalmente implica su trabajo. El uso de herramientas digitales le está permitiendo liberar recursos que puede (y debe) utilizar para promover el cambio dentro de la organización con el que generar una ventaja competitiva que diferencie a la entidad del resto de agentes del mercado.

Comprender y abanderar los cambios. En esta sencilla pero ambiciosa frase podrían resumirse los retos que emprendedores y CFOs tienen que afrontar para los próximos años. Y es que si hay algo que caracteriza cualquiera sector económico que se analice en la última década es la incertidumbre y la obligación para muchos directivos y líderes en sus respectivos campos de actividad de tener que tomar decisiones de gran envergadura sin disponer de los suficientes elementos en su mano para justificar sus argumentos. En este escenario, cada vez más turbulento y cambiante, es en el que deberán moverse los diferentes profesionales en el futuro inmediato.

Tres elementos definitorios

En muchas pymes, la figura del CFO está difuminada, ya que no existe tal cargo sino que en su lugar hay un controller financiero. A pesar de que, en apariencia, sus cometidos y responsabilidades son diferentes, es cierto que en las organizaciones pequeñas la multiplicidad de funciones en manos de pocos profesionales es la tónica habitual. En esta línea, los CFO/controller financieros de las pymes tienen una triple función encomendada de cara al futuro de las organizaciones:

  • Ejercer un liderazgo no solo sobre la contabilidad y las cuentas del negocio, sino sobre la propia empresa, gracias a que cuentan con una visión holística privilegiada sobre todas las realidades del negocio debido a la supervisión activa de las finanzas que llevan a cabo.
  • Acelerar la digitalización y la automatización de procesos, ya que son capaces de detectar ineficiencias a veces incluso más rápido que otros profesionales debido a que pueden establecer comparaciones históricas y con otros departamentos de la organización.
  • Realizar análisis y proyecciones que aportan datos cualitativos muy valiosos para que otros directivos puedan, a su vez, tomar decisiones estratégicas.

En el caso de un emprendedor que esté comenzando su actividad, es probable que él mismo tenga que ejercer todas las tareas contables o, en el mejor de los casos, que pueda permitirse subcontratar tal cometido a un tercero. En cualquiera de estas situaciones, el apoyo en herramientas digitales, como apps financieras o la utilización de SaaS, posiblemente le brinde un servicio fundamental para poder ganar tiempo que invertir en tareas propias del negocio de la compañía.

Nuevas características para un mundo en transformación

Uno de los elementos comunes a casi cualquier negocio a lo largo de la historia es el de la búsqueda insaciable de vías para la comercialización de los productos y de los servicios que se producen, de cara, por un lado, a garantizar la supervivencia de la empresa y, por el otro, para diferenciarse del resto de agentes de su sector y obtener con ello una ventaja competitiva que le permite ganar cuota de mercado.

En este sentido, el rol de los CFO está siendo cada vez más determinante para conseguirlo, gracias a una serie de elementos que les han convertido en una figura clave para el desempeño de cualquier organización, y que parece que incluso irán a más a lo largo de los próximos años. Entre ellos, cabe destacar:

  • La gestión del riesgo. En la actualidad, cualquier actor del mercado, grande o chico, puede estar supeditando el futuro, cuando no la propia viabilidad comercial, en el caso de tomar una mala decisión. El CFO es fundamental para leer e interpretar la información contable y financiera y, fruto de ese análisis, tener una base mayor para la toma de decisiones estratégicas críticas.
  • Más eficiencia, más emprendedor. En línea con el punto anterior, este profesional puede vislumbrar posibles oportunidades de negocio que se presenten para la compañía, gozando de una posición clave para movilizar recursos de un lugar a otro y poder agilizar la respuesta de la empresa ante cualquier nuevo proyecto.
  • Núcleo de la comunicación. El CFO es, con frecuencia, la persona de una organización que más número de relaciones de confianza tiene con el resto de directivos y responsables. Gracias a ello, tiene la posibilidad de erigirse como un líder nato para iniciar proyectos y para trasladar iniciativas que pueden tener un gran impacto dentro del capital humano de la entidad.
  • El principal elemento disruptor. Gracias a la descarga de trabajo que supone el apoyo en herramientas tecnológicas, el CFO está logrando, por una parte, liberar su agenda por el contacto telemático que usa en la mayoría de ocasiones; y a minimizar el tiempo que antes le llevaba la realización de ciertas tareas burocráticas. Al final, eso se traduce en un mayor tiempo disponible para evaluar posibles iniciativas dentro de la compañía o para implementar mejoras que tengan una traslación final positiva en los resultados financieros.

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