David Andrés,
Managing Director Esker Ibérica
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Ahora que Gartner predice que alrededor de un tercio de las aplicaciones empresariales emplearán la IA agéntica en 2028, nos encontramos en un momento en el que la Oficina del CFO puede –y debe– sacar provecho del potencial tecnológico para avanzar en el desarrollo estratégico y promover la eficiencia operativa, redefiniendo así su papel. Sin embargo, para lograr un retorno de inversión (ROI) en las aplicaciones financieras se necesita un enfoque estructurado que incluya inversiones específicas y objetivos claros, además de un enfoque ético definido.
Hace varios años ya que la IA se ha convertido en una herramienta esencial en las finanzas para la automatización de procesos y la reducción de tareas repetitivas. La IA agéntica va todavía más allá, ya que a diferencia de los modelos tradicionales, tiene la capacidad de construir escenarios futuros, de tal manera que puede ayudar a los CFO a sopesar opciones estratégicamente críticas.
Si bien estudios recientes señalan cierto escepticismo en los departamentos financieros en cuanto a la rapidez de las transformaciones mediadas por la IA agéntica y a su ROI, el cambio está en marcha, según traslucen algunas señales más positivas recogidas en un estudio de OpinionWay que revela que el 65% de los CFO ya han planeado o están considerando invertir en soluciones integradas con IA para 2026.
La IA agéntica en acción
Los impactos positivos de la IA agéntica en el departamento de Finanzas se pueden dividir en dos. Por un lado, los efectos en la productividad resultan en ciclos financieros más cortos y en la optimización del capital circulante. Al liberar a los equipos de tareas repetitivas que consumen mucho tiempo, se pueden dedicar más horas al análisis, a la negociación y a la planificación estratégica.
Por otro lado, el uso de agentes tiene un impacto beneficioso sobre la calidad de la toma de decisiones, puesto que permite construir hipótesis que miran hacia el futuro a largo plazo, gracias a la capacidad de los agentes de proponer varias opciones de gestión financiera y simular el impacto de las diferentes elecciones.
Si aplicamos el marco agéntico al ciclo financiero completo estos son algunos de los casos de uso reales que proporciona:
Operaciones financieras más inteligentes en el futuro
Los casos anteriores ejemplifican la principal ventaja que aporta la IA agéntica actualmente: los agentes ayudan al usuario en tiempo real y aumentan la eficiencia y la relevancia. La próxima frontera será la interoperabilidad de los agentes, lo que se traducirá en la conexión de ERP, CRM y de las herramientas fiscales y jurídicas. Esta comunicación entre agentes favorecerá que la Oficina del CFO funcione como un auténtico ecosistema de agentes especializados que colaboran para optimizar la cadena de valor en su totalidad.
Con el fin de acompañar a las empresas y a sus equipos financieros en los grandes desafíos de esta nueva era, Esker ha diseñado una mini-serie exclusiva de 3 webinars que aborda los retos a los que se enfrentan los equipos financieros en su día a día y cómo resolverlos gracias a la automatización y a la aplicación de IA, impulsando así la eficiencia y el valor estratégico del área financiera.
Es imprescindible que los equipos financieros sepan apoyarse en la IA para transformar el caos en control, la incertidumbre en predicción y la complejidad en simplicidad. Asimismo, no hay que olvidar que la tecnología debe servir tanto a la empresa como a las personas, satisfaciendo sus necesidades y proporcionando el apoyo necesario para generar resultados concretos, evitando recrear en la IA los silos que la automatización viene a eliminar.