Las nuevas tecnologías pueden liberar de cargas innecesarias a los asesores fiscales.

La capacidad de su equipo tributario y su grado de preparación de cara a desempeñar un papel más importante y visible en el asesoramiento de la estrategia empresarial y su aplicación operativa serán fundamentales para abordar con éxito los continuos cambios a los que se enfrentan estos equipos en la actualidad.

Las nuevas tecnologías pueden liberar de cargas innecesarias a los asesores fiscales, permitiéndoles adoptar un papel estratégicamente más influyente y generar análisis en tiempo real de mayor valor. ¿Qué puede hacer su equipo tributario para aprovechar al máximo los cambios que se van a producir? Este artículo analiza las implicaciones de la automatización y las medidas que su empresa puede adoptar para no quedarse atrás.

El aprendizaje automático y la computación cognitiva
Las tareas de cumplimiento fiscal rutinarias están cada vez más digitalizadas y automatizadas. Esto no solo puede reducir costes, aumentar la facturación y permitir un seguimiento continuo, sino que también conlleva una mayor estandarización y menos errores. ¿Qué supone esto para la función fiscal actual?

Inversión en automatización e IA
Las autoridades tributarias exigen una mayor cantidad de información y un mayor detalle, en menos tiempo y, en ciertos casos, incluso en tiempo real. Esto conlleva una gran presión sobre los sistemas, procesos y controles de exactitud de la función fiscal.

Los equipos tributarios que aún confíen en los procesos manuales, artesanales o escasamente automatizados les va a costar mantenerse al día. De hecho, la inversión en automatización e IA puede ser la única forma viable de responder con la velocidad y la precisión necesarias.

Replantear la función del asesor fiscal
Los asesores fiscales siempre han sido los guardianes del conocimiento de un área excepcionalmente compleja. Sin embargo, la disponibilidad de mucha de esta información en Internet y en redes sociales se suma a la aparición de la IA, el aprendizaje automático y los nuevos modelos de negocio como la economía colaborativa para cambiar la función del asesoramiento fiscal. En lugar de ver estas nuevas fuentes de conocimiento y ayuda a la toma de decisiones como una distracción o una amenaza, ¿cómo se les puede sacar el máximo provecho?

El nuevo ecosistema fiscal
Lo que está claro es que está surgiendo un nuevo ecosistema fiscal. Las expectativas que se tendrán de los equipos fiscales y de sus relaciones con la empresa y las autoridades tributarias serán muy distintas de las actuales. La automatización y la IA son motores clave, catalizadores y vectores del cambio.

Para aprovechar esta oportunidad, hay que ser consciente de las posibilidades que ofrece este cambio. A partir de ahí, se deben redefinir las capacidades humanas y operativas de sus equipos y la misión subyacente del mismo, a fin de aprovechar esta nueva realidad. Aquellas empresas que sepan aprovechar el componente humano (que no está sujeto a la transformación digital) y hagan un buen uso de las soluciones automatizadas y la IA serán las que consigan el éxito.

La aparición de la IA y el aprendizaje automático, además de los nuevos paradigmas como la economía colaborativa, seguirán teniendo un impacto significativo y duradero en la profesión del asesoramiento fiscal.

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